Honrando la vida
Las Constelaciones confirman que muchas cosas que nos pasan tienen sus raíces en movimientos invisibles, subterráneos, donde la fuerza de los vínculos y la fuerza del amor tienen una dimensión enorme. Establecidos en el nivel superficial creemos que hacemos nuestras elecciones, pero hay dinámicas muy sutiles y muy ocultas en las relaciones humanas que nos llevan a posicionarnos en la vida de una cierta manera. La Constelación es un método rápido para desvelar estas dinámicas, este mundo subterráneo. Las dinámicas familiares son aquellas actitudes o eventos que vivimos en nuestra vida sin conciencia, suelen hacernos daño y se repiten incesantemente, es algo que rechazamos, pero nos arrastra y nos hace pertenecer, es asombroso ver como una familia entera sufre el mismo mal, generación tras generación. Ser leal al sistema familiar puede implicar, no reconocer a mi primer hijo, como no fui reconocido por mi padre, prostituirme como se prostituyo la abuelita, tener un embarazo precoz como mi tía, vivir un increíble número de acciones inútiles que me hacen leal a mi sistema pero que no contribuyen a hacer que la vida que me fue regalada valga la pena. En realidad siendo infelices en el fondo nos sentimos inocentes y pertenecientes al sistema, esto además nos aleja de la responsabilidad de hacer algo bueno con lo nuestro. Aunque en realidad nuestros padres y abuelos siempre se alegran de que los posteriores alcancen el bien y pasen la vida para alcanzar mejores oportunidades.
Todos los seres humanos necesitamos ser honrados, respetados y reconocidos en nuestro accionar
Amor Ciego
La terapia sistémica fenomenológica conocida como Constelaciones Familiares reciben este nombre por la posición que toman los representantes durante la terapia para encarnar a la familia, cuando hablamos de constelaciones no hablamos de astronomía o de estrellas ni de nada exotérico estamos hablamos del Alma. Hablamos de la Gran Alma que engloba a otras almas menores, hasta llegar al Alma individual.Los representantes de una Constelación, aprovecharán la información del sistema familiar que se encuentra disponible en los campos mórficos descubiertos por Rupert Sheldrake. Durante la Constelación se hace evidente que todos forman parte de un Alma Común Familiar, al tiempo que de otra mayor, hasta llegar a formar parte de esa Gran Alma de la especie humana.El alma es una red de vínculos, una comunidad de destino unida por los asuntos del vivir y el morir, y en esta red de vínculos actúa una especie de amor ciego. Sería el amor del niño, para el cual lo más importante es asegurarse que pertenece y tiene un lugar en esta red de vínculos y lo más terrible que vive un niño es la posibilidad de que se le abandone, de que se le excluya. Para pertenecer asume los códigos y las reglas que le hacen perteneciente.Joan Garriga plantea que el alma familiar es algo que trasciende al individuo y que es una fuerza que une y dirige las vivencias, los guiones y los destinos de las personas que pertenecen a este sistema familiar y lo hace conforme a ciertas leyes, es decir a ciertos órdenes del amor que tienen que ser respetados para que el amor se logre.
En el alma familiar, en la familia y en el sistema familiar hay una ley que dice que nada ni nadie se pierde. Hay una instancia que se ocupa de que a nadie se le pueda retirar el afecto, la dignidad y el honor. Entonces cuando algunos hacen esto, otros posteriores dan lugar a estos que fueron excluidos representándolos, en la constelación muy rápidamente tomamos conciencia de que efectivamente el amor es la energía unificadora más potente que existe.El Amor lo mueve todo y todos nos movemos por amor, pero en ocasiones los hijos cargan con las responsabilidades de los padres. Un hijo, también por amor, aunque de forma inconsciente, puede “recordar” al que fue excluido u olvidado. También puede, por amor inconsciente, querer “irse” en lugar de otro miembro del grupo familiar… En todos estos casos se trata de un amor ciego, que no sigue el orden que corresponde. Por tanto, como dice Bert Hellinger, se trata en estos casos de Reordenar los órdenes del Amor.Cuando el Amor es consciente, actúa la Sabiduría del Amor, y nadie carga con responsabilidades que no le corresponden.El Respeto es otra forma de Amor. Respetar significa reconocer. Reconocer a cada uno tal cual es, es aceptarlo tal cual es y amarlo tal cual es. El respeto ama sin invadir el terreno del otro, de la misma manera que tampoco permite que el otro invada el nuestro.
“Donde esta la herida, está la solución”